viernes, 3 de agosto de 2012

Un motivo más

© by CERN
 No pierdo la capacidad de asombrarme ante las maravillas de la naturaleza, ni ante la capacidad de desentrañar sus secretos del hombre, de nuestra conocimiento racional, sistematizado, estructurado y socialmente validado: de nuestra ciencia. Me he dado cuenta con motivo del posible descubrimiento del bosón de Higgs en el CERN, un paso más hacia la explicación racional de las interacciones entre partículas, acorde con los resultados experimentales, y coherente con el resto de nuestros conocimientos.

Pero, un paso más en el conocimiento de la naturaleza es para mi un motivo más de adoración a su Creador. Un grado mayor de sofisticación, y de belleza formal, de las leyes conocidas de la naturaleza, es para mi un nuevo ¿porqué?, un motivo más para preguntarse por la causa sin causa, por el principio sin principio y sin fin, esto es, por Dios.

domingo, 11 de diciembre de 2011

R. Madrid - Barcelona F.C.


¡No pudo ser! El Real Madrid jugó un buen partido, pero el Barcelona fué mejor. ¿Lo mejor? Que hoy se hablará de fútbol, no de tanganas, ni de malos arbitrajes, ni de quien protesta más, o sabe dramatizar mejor las consecuencias de los choques.

Como partidario de los blancos me quedo con la continua progresión ascendente de mi equipo, en los sucesivos partidos con el máximo y mejor rival. ¿Lo más interesante? La partida de ajedrez entre Mourinho y Guardiola

sábado, 26 de marzo de 2011

¿haremos algo?

La Junta de Participación de los Consejos Escolares Autonómicos, compuesta por los Presidentes de los Consejos Escolares Autonómicos y del Estado, ha estudiado recientemente las estadísticas del sistema educativo español, fijando la atención en aquellas que se refieren a los resultados desagregados por sexo. Las conlusiones del estudio están accesibles en la red.

Llama la atención la primera de las conclusiones: "Los varones tienen más dificultades que las mujeres para prosperar en el sistema educativo español. Tienen más suspensos, repiten más, abandonan antes el sistema educativo y se gradúan en menor proporción que sus compañeras". La referida Junta muestra su preocupación por el problema y pide soluciones.

El problema no es que los varones vayan peor. Eso no sería problema, a mi juicio. El problema es que van, en términos generales, muy mal. Eso si es un problema, y gordo. ¿Haremos algo, o lo dejaremos estar? Me temo que no lo vamos a dejar estar, pero somos capaces de empeorar la situación, de gastarnos más dinero para conseguir que tanto las chicas como los chicos vayan aún peor.

lunes, 7 de febrero de 2011

Café para todos

Los datos de fracaso escolar son preocupantes. Al mismo tiempo se habla, y con cierta razón, de la generación mejor preparada de nuestra historia. Deberíamos circunscribimos, para precisar, al área científico-técnica, con muchos jóvenes competentes. En cambio, de formación humanística, y me incluyo a pesar de nos ser ya tan joven, andamos corticos. No hablemos ya de esa dura y fallida pelea con los idiomas.

Nuestro número de jóvenes insuficientemente preparados es demasiado alto, ése es nuestro problema. Opino que se trata de una evidencia contra la Educación Comprensiva: los mismos métodos, los mismos medios, el mismo aula y profesor, durante toda la jornada, para todos los chicos y chicas, independientemente de sus problemas y de su capacidad. Un fracaso respecto al objetivo que se buscaba, la integración social. Nuestro fracaso escolar es un peligroso factor de desintegración. Injustamente, tenemos muchos jóvenes peor preparados de lo que podrían y deberían. El café para todos termina por sentar mal a muchos. ¿Seguiremos profundizando esa brecha? Podemos lograrlo, como si no hubiera más cosas que hacer.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Vida para adentro


El ambiente actual de la sociedad conduce a muchos a vivir volcados hacia fuera, con una permanente ansia de poseer esto o aquello, de ir de aquí para allá, de ver y mirar, de moverse, de distraerse con futilidades, quizá con el intento de olvidar su vacío interior, la pérdida del sentido trascendente de la vida humana. A quienes hemos descubierto la llamada divina a la santidad y al apostolado, nos debe suceder lo contrario. Cuanta más actividad exterior, más vida para adentro, más recogimiento interior, buscando el diálogo con Dios presente en el alma en gracia y mortificando los afanes de la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida

Texto de J. López, y foto, tomados de

Trabajo: contemplación y trabajo (I)


domingo, 10 de octubre de 2010

El discurso del Westminster Hall

He leido el discurso de SS Benedicto XVI durante su encuentro con representantes de la sociedad británica, en el Westminster Hall, el Viernes 17 de septiembre de 2010, durante su reciente viaje apostólico al Reino Unido, queriendo quedarme sólo con las ideas más importantes, y he fracasado en el intento. He terminado por surayar prácticamente todo este discurso, repleto de ideas seminales que --intuyo-- harán correr mucha tinta, sobre cuestiones importantes para las vidas de millones de ciudadanos en todo el mundo, en este siglo XXI. Cuando quiera volver sobre éstas, no tendré más remedio que volver a leer el discurso completo, que además no es muy extenso.

Llama la atención la voluntad de diálogo de Su Santidad, de diálogo abierto, sereno, valiente, profundo, .... Me faltan adjetivos para calificarlo. Es evidente que escribe un admirador suyo, pero pienso que a cualquiera que lea el discurso con atención, aún partiendo de posiciones contrarias, puede suscitarle interesantes reflexiones. El diálogo es una buena demostración de respeto a los demás. El diálogo no pretende imponer por la fuerza. El verdadero diálogo presupone una búsqueda de la verdad en el otro. El verdadero diálogo no renuncia a las propias ideas, no renuncia a exponerlas a quien no las comparte, como si fuera idiota o incapaz de entenderlas. El verdadero diálogo no proviene de la renuncia a lo propio, de la dilución de todos en ese mar de anodina confusión de ideas, llamado a veces tolerancia.

Benedicto XVI no ha rehuido cuestiones espinosas en su discurso. Sin abandonar un tono de profundo y lúcido respeto a los logros de la democracia británica, habló de los conflictos que separaron a la Iglesia Católica del pueblo británico dutante siglos, y recordó "la figura de Santo Tomás Moro, el gran erudito inglés y hombre de Estado, quien es admirado por creyentes y no creyentes por la integridad con la que fue fiel a su conciencia, incluso a costa de contrariar al soberano de quien era un “buen servidor”, pues eligió servir primero a Dios". No fué la referencia a Tomás Moro un mero recuerdo, sino que situado en nuestro contexto, le sirvió de punto de encuentro y reflexión sobre el presente.